Voces Layetanas - Reflexiones libres e independientes

El espíritu de la ley

Ábalos en el Congreso: 16-06-2017 - Marta Jara - es.wikipedia.org
Cuando un gobernante se enorgullece de respetar la letra de la ley para vulnerar su espíritu la democracia peligra         
Voces Layetanas
José A. Ruiz 28/01/2020 140
Tras los resultados negativos del partido socialista de hace dos elecciones generales (o sea, anteayer, como quien dice) asomó al televisor un hombre que comentó el resultado de su partido con coherencia y sentido común. Aquél hombre me pareció centrado, lógico, honesto. Su nombre era Manuel Ábalos, y pocas veces me he equivocado tanto con alguien.
 
Hoy ese mismo político, ya en el gobierno y presa de la necesidad de todo político de defender sus actuaciones y las de su partido, sean coherentes o no, está entregado a un malabarismo argumentativo capaz de hacer enrojecer de vergüenza incluso al más despistado.
 
Y todo esto viene a cuenta de sus declaraciones respecto a su presunta reunión con Delcy Rodríguez, la número dos de Nicolás Maduro.
 
Primero la ristra de contradicciones respecto a si la vio o no. Que si no me reuní con ella, que si a quien fui a ver es al ministro de turismo venezolano, Félix Plasencia, pero Delcy estaba en el mismo avión…
 
Pero por si no fuese suficiente, las contradicciones aumentaron al tratar el hecho de que Delcy Rodriguez tiene prohibido el acceso a la Unión Europea. Ábalos insistió vehementemente en que, al no bajarse del avión, ya que fue él quien lo abordó, técnicamente Delcy no llegó a poner un pié en la Unión Europea. De hecho, la ley sustenta este punto.
 
¿Es esto excusa para que el ministro hinche el pecho de orgullo por su ejemplar cumplimiento de la ley? Evidentemente no. Y no vamos a entrar en el tema de los testigos que afirman que la diplomática venezolana fue caminando hasta la sala VIP del aeropuerto. Probablemente Ábalos dirá con el mismo rostro de cemento que Delcy no ha tocado suelo español porque llevaba zapatos de tacón alto.
 
El auténtico problema es que cuando se buscan vueltas a la letra de la ley para burlar su intención, se está siendo deshonesto. Cuando la Unión Europea prohibió la entrada de la ministra de Maduro en su territorio no fue porque prefería llevar a cabo relaciones internacionales en los aeropuertos, ni en yates anclados en aguas internacionales, sino por que se pretendía cerrar una puerta de Europa a un representante de un gobierno non grato. El comportamiento de Ábalos (con el beneplácito del Gobierno de España) es por tanto deshonesto, al buscar trampas en la ley para violar su espíritu. Ya pueden felicitarse, como hacía Artur Mas cada vez que presumía de su "astucia" al usar los entresijos legales en su beneficio. Ganar así una jugada es perder la democracia.
                   

Voces Layetanas: Artículos relacionados